_ 17 julio, 2019

 

El buen tiempo, las altas temperaturas, las vacaciones… Todo ello suele traducirse en una mayor exposición de nuestra piel al sol ya sea a la orilla del mar, en la piscina, en la montaña o incluso en la ciudad. Por eso, en esta época del año, conviene proteger concienzudamente nuestra piel y hacerlo con los productos más indicados. Para elegirlos, hay que tener en cuenta algunos parámetros.

 

 

 

 

¿Qué significa SPF?

Es una de las dudas que suele asaltarnos cuando nos planteamos comprar una crema para tomar el sol. ¿Qué quiere decir SPF? Esas tres letras están presentes en los envases de todos los productos solares: en los tarros, en las etiquetas, en las cajitas... SPF son las siglas de “Sun Protection Factor”.

En español, estas palabras se traducen como “factor de protección solar”. Por eso, en ocasiones, el orden de las letras puede figurar así: FPS.

 

SPF50, SPF30, SPF20: escoge bien

Toda crema, gel, spray o loción que incluya estos filtros SPF en su fórmula protegerá nuestra piel ante la exposición a los rayos del sol.

Pero, ¿en qué medida? Esta información la proporciona la cifra que suele figurar justo al lado. Por ejemplo, FPS50. Lo recomendables es que niños, ancianos, personas con piel clara y, en definitiva, todas las que presentan una marcada sensibilidad a la exposición solar usen productos cuyo factor sea alto.

Estos geles, sprays o cremas, cuyo FPS elevado protege contra los rayos UVB y UVA, son indispensables en las primeras exposiciones.

Pero conviene recordar que aunque escojamos una crema con SPF50, uno de los factores más altos del mercado, no debemos confiarnos: hay que aplicarse el protector de manera recurrente cada dos horas y después de transpirar, bañarse o secarse.

En cualquier caso, ningún producto cosmético bloquea la radiación al 100%. Por eso, no debemos estar más de un par de horas al sol y evitar, en especial, la exposición en las horas centrales del día.

 

 

No solo en verano

Nuestra piel está expuesta a los rayos solares durante todo el año. Esa es la razón por la que conviene incluir la aplicación de una crema o loción protectora en nuestra rutina de cuidados diarios. De esta manera, este simple gesto se convertirá en algo cotidiano y nuestra dermis estará convenientemente protegida ante los rayos UVA y UVB, que inciden sobre ella incluso cuando está nublado.

 

¡Comienza este nuevo protocolo ahora que es verano y no lo abandones! Tu piel lo agradecerá.

 

Encuentra aquí tus productos. 

 

 

POST ANTERIOR SIGUIENTE POST

POST RELACIONADOS
_ artículos Belleza
17 julio, 2019
Cómo cuidar el pelo rizado: paso a paso para unos rizos sublimes en verano
17 julio, 2019
Factores de protección solar: conócelos
17 julio, 2019
Maquillaje para ojos marrones: tips y consejos paso a paso